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El Real Alcázar acometerá en 2019 trabajos de conservación preventiva del conjunto de las yeserías del Palacio Mudéjar previos a su restauración y con 76.500 euros de inversión

Esta intervención, la primera que de forma integral se acometerá tras muchísimos años, determinará un gran proyecto posterior de varios años para la restauración de las yeserías

Esa fase inicial durará seis meses y se compatibilizará con las visitas pues la intención es difundir también el trabajo de los profesionales en la conservación y restauración del Real Alcázar

El Real Alcázar de Sevilla ha elaborado un proyecto de conservación preventiva y de mantenimiento de los revestimientos con yeso del conjunto de las salas y los patios del Palacio Mudéjar, cuya finalidad es evitar su deterioro mientras se elabora otro de mayor envergadura para afrontar una restauración de los mismos. La primera de tales intervenciones, presupuestada en casi 76.500 euros y que deberá contar con las preceptivas autorizaciones de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, se pretende abordar en 2019 a lo largo de seis meses, planificándose por fases para no impedir la entrada a esta amplia zona del monumento “y permitir, además, que los visitantes conozcan el trabajo de los profesionales, conforme al programa ‘El Real Alcázar, abierto por obras’”, ha sostenido el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz.   

En concreto, se pretende atajar los problemas de fisuras, grietas, pérdidas de piezas y fragmentos, desgastes, separaciones y oquedades, oxidación de clavos de fijación, manchas, cambios de tonalidad o ennegrecimiento debidos a factores ambientales (humedad, cambios bruscos de temperatura), biológicos (actividad microbiológica y de palomas y murciélagos) o antrópicos (intervenciones inadecuadas a lo largo de la historia de un palacio construido a iniciativa del Rey Pedro I, entre 1356-1366, o la acción incívica de visitantes).

Los espacios incluidos en esta primera intervención de conservación preventiva son el Salón de Embajadores, el Salón de Toledanos; el Salón de Sevillanos; el Patio de la Muñecas; el Salón del Techo de Felipe II; la Cámara Regia; las Salas de los Infantes; la Sala del Techo de los Reyes Católicos; el Cuarto del Príncipe; la Sala de los Pasos Perdidos, y el pasillo de acceso desde el vestíbulo hacia el Patio de las Doncellas y el propio vestíbulo. “Son zonas que requieren una ejecución de actuaciones precisas y urgentes, puesto que hace muchísimos años que no se actúa de manera preventiva e integral en las mismas”, ha argumentado Muñoz.

Estos trabajos consistirán en la limpieza de las zonas a intervenir, la instalación de protecciones provisionales cuando se detecte peligro de desprendimiento de piezas previas a las propias sujeciones, el tratamiento en las grietas y fisuras y labores para la consolidación de bordes disgregados y, por último, la fijación de las placas y los fragmentos donde los especialistas consideren que podría haber riesgo de caídas o desprendimientos.

En el caso de las decoraciones en yeso, la cronología abarca desde las ejecutadas en la construcción del Palacio por el Rey Pedro I en el XIV hasta las realizadas durante los siglos XVI y XVII, las afrontadas en el XIX como imitación granadina y las distintas aportaciones del XX. Y todas ellas han de ser preservadas, desde las originales hasta las últimas, puesto que, según las legislaciones de Patrimonio Histórico de España y de Andalucía, se consideran adiciones históricas. Se deberán cumplir los criterios de respeto al original, mínima intervención y materiales compatibles con los originales, reversibles o fáciles de extraer.

El yeso es un material frágil y de fácil degradación ante los elementos atmosféricos. El Real Alcázar encargó hace unos meses a una empresa especializada la realización de un análisis sobre las yeserías, cuyas conclusiones fueron determinantes para ese proyecto de primera intervención. “La conservación preventiva y de mantenimiento seguirá el criterio de la mínima intervención y los estudios más pormenorizados a lo largo de estos trabajos servirán como base para el futuro proyecto de restauración, atendiendo a distintas líneas de investigación y del conocimiento profundo de estas zonas patrimoniales, para así concebir y ejecutar la intervención más adecuada. Se trata del mismo proceso que se ha seguido para el conjunto de la restauración de la cerámica del Palacio Gótico: primero actuar de forma urgente y preventiva y frenar daños para después abordar la minuciosa la labor de mantenimiento y restauración que se prolongará varios años”, ha argumentado el delegado.

 

Visitas al estanque de Mercurio por el Día europeo de la restauración-conservación

Con motivo de la celebración del Día Europeo de la Restauración-Conservación, el Patronato del Real Alcázar de Sevilla organiza el día 13 de octubre de 2018 dos visitas al Estanque de Mercurio.

Tendrán lugar a las 12.00 y a las 13.00 h., serán de carácter gratuito previa inscripción en el formulario creado al efecto en la web oficial https://realalcazarsevilla.sacatuentrada.es/es/entradas/restauracion-de-la-fuente-de-mercurio

El acceso será 10 minutos antes de la hora de comienzo de la visita por la Puerta del Apeadero, en el Patio de Banderas.

Presentación de la exposición de fotografía “Errancia y fotografía. El mundo hispánico de Jesse A. Fernández”

Andalucía vuelve a disfrutar de la obra de Jesse A. Fernández gracias al OCIb y al Instituto Cervantes.


La colección “Errancia y fotografía. El mundo hispánico de Jesse A. Fernández” dibuja un mapa de personajes que se funden con la ciudad en la que habitan.
El Otoño Cultural Iberoamericano (OCIb 2018), en coproducción con el Instituto Cervantes y en colaboración con la Diputación de Huelva y la Fundación Caja Rural del Sur, inaugura mañana viernes en el Real Alcázar de Sevilla la exposición ‘Errancia y fotografía. El mundo hispánico de Jesse A. Fernández’, del afamado fotógrafo e intelectual cubano Jesse A. Fernández.
“Errancia y fotografía” está compuesta por más de 130 fotografías, muchas de ellas icónicas, además de otros documentos y publicaciones y el cortometraje «PM», de Sabá Cabrera Infante y Orlando Jiménez Leal.
La vida cultural del siglo XX vibra tras la lente de Jesse. Los retratos van desde su buen amigo Guillermo Cabrera Infante, hasta Octavio Paz, Severo Sarduy o Juan Rulfo. España también está presente en la mirada del artista a través de los rostros de Salvador Dalí, Joan Miró o Eduardo Chillida, entre muchos otros.
Un retrato espontáneo y natural en combinación con la popularidad de los protagonistas de las instantáneas convierten al fotógrafo de Life en una referencia en el mundo de la fotografía de Cuba.
Esta exposición arrancó en la Casa Colón de Huelva en la pasada edición del Otoño Cultural Iberoamericano y desde entonces ha estado viajando por varios centros del Instituto Cervantes de todo el mundo. Ahora llega desde Palermo a Sevilla, donde se podrá disfrutar hasta el 31 de noviembre. Tras su estancia en el Real Alcázar volverá a poner rumbo a otras salas internacionales del Cervantes.
A lo largo de más de tres décadas, entre 1952 y 1986, el fotógrafo y artista cubano Jesse A. Fernández practicó lo que hemos llamado una «errancia hispánica» al residir en una serie de países americanos y europeos, desde su Cuba natal a su España de procedencia, pasando por México, Colombia, Guatemala, Francia, Italia o Estados Unidos. En todos ellos mostró su interés por la realidad y por los personajes del mundo cultural de la urbe en que se encontraba —a este respecto, la serie neoyorquina dedicada al jazz es reveladora—, pero también en todos estos lugares buscó el denominador común, el enlace con lo hispánico que siempre inspiró su obra, en las personas y en el paisaje. Sus fotografías recogen este interés por el lugar al tiempo que las constantes que caracterizan su poética artística, algo que se manifiesta en los dos géneros esenciales que siempre practicó, el retrato y el paisanaje urbano. Jesse A. Fernández, una personalidad de indudable encanto, mantuvo estrechas relaciones con los representantes del mundo cultural de los lugares en lo que residía, dedicando especial atención a aquellos que representaban el mundo hispánico. Así, si en el Nueva York de los años cincuenta y sesenta retrató a Marcel Duchamp o a Marlene Dietrich, también con el mismo interés retrató a escritores, artistas y músicos del mundo hispánico presentes en la urbe como Salvador Dalí, Max Aub, Mario Vargas Llosa, Nicanor Parra o Carmen Amaya, al igual que haría después en París o en Madrid durante los años setenta y ochenta. Esta combinación de mundos y esa mirada hacia los elementos culturales comunes, como sucede con la serie dedicada a las catacumbas de Palermo, es lo que destaca en su obra y lo que se ha querido resaltar en esta exposición dedicada a ese itinerario personal y fotográfico por el Nuevo y el Viejo Mundo, en el que lo hispánico sirve de enlace.

La muestra de Fernández podrá verse en el Real Alcázar hasta el día 30 de noviembre. Tras su paso por la ciudad hispalense, viajará a diversos centros del Cervantes en Europa y América.

Reserva de entradas para las visitas al Semisótano del Palacio Mudéjar, el Cenador del León, la cripta del Patio de Banderas y la Noche en Blanco

 
 
VISITA AL SEMISOTANO DEL PALACIO MUDEJAR, GUIADA POR EL ARQUITECTO QUE HA REALIZADO LA INTERVENCIÓN D. FRANCISCO REINA.
 
Duración: 45 minutos
 
 
 
VISITA A LA CRIPTA ARQUEOLOGICA DEL PATIO DE BANDERAS.
 
Duración: 45 minutos
 
 

VISITAS NOCTURNAS TEATRALIZADAS (NOCHE EN BLANCO).

VISITAS AL CENADOR DEL LEÓN