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III Jornadas de Investigación y Restauración en el Real Alcázar de Sevilla.

El Real Alcázar de Sevilla organiza la III jornada de Investigación y Restauración en el Alcázar de Sevilla.

Martes 4 de noviembre, a las 19:00 horas, Salón del Almirante. Dª Almudena Muñoz y D. Alberto Atanasio Guisado. “Intervención y restauración Galería del Grutesco”.

Martes 11 de noviembre, a las 19:00 hras, Salón del Almirante. Dª Rocio Campos. “El jardín de las Damas. Restauración de la fuente de Neptuno”.

Martes 18 de noviembre, a las 19:00 hras, Salón del Almirante. Dª María Dolores Robador. “La restauración de la Puerta de Marchena”.

Martes 25 de noviembre, a las 19:00 hras, Salón del Almirante. Dª Luis Fernandez Arche. “Diseño e intervención en el Patrimonio.Proyecto de señalética del Alcázar”.

Entrada por el Patio de Banderas.

El Alcázar manierista.

Visitas guiadas gratuitas al “Alcázar Manierista”

Fecha de la actividad: Del 15 de noviembre de 2014 al 28 de febrero 2015.

Visitas: Martes y Sábados. Edad mínima: 8 años.

Horario: 11.00 h. el primer pase, 12.00 h. el segundo. Acceso por el Patio de Banderas

Número máximo de personas por pase: 25

Inscripción: A partir del 1 de noviembre, en la web www.alcazarsevilla.org

Hablar de Manierismo en el Real Alcázar de Sevilla es hablar de Vermondo Resta, su maestro Mayor desde 1.603 hasta su muerte, el 25 de diciembre de 1.625.

El arquitecto milanés llegó a Sevilla a fines del siglo XVI, y fue el introductor en la ciudad del Manierismo, dejando en ella una profunda huella no sólo gracias a las obras que realizó en la ciudad, sino también a su influencia en los arquitectos de la siguiente generación.

Ahora, a través de estas visitas, el Patronato del Real Alcázar de Sevilla le invita a recorrer las obras más destacadas de Vermondo Resta que aún perduran en el Real Alcázar: El Apeadero, la Galería de Grutescos, el Jardín de las Damas con su fuente órgano, la Fuente de la Fama…

Pretendemos así poner en valor el legado de un arquitecto irrepetible, en un palacio sin par.

Cabezas. Luis Gordillo en el Alcázar.

El Alcázar analiza los vínculos entre arte y vida en la obra de Luis Gordillo.

Hace ahora casi diez años, la exposición Pre-Gordillo goes to Paris se convirtió en uno de los primeros homenajes de la ciudad natal al artista. La muestra fue considerada como “un acontecimiento pictórico en la ciudad”, pues permitía poner en valor más de 150 obras realizadas por el artista en su primera época.

Ahora, una década después, Sevilla vuelve a plantear una exposición de Luis Gordillo intentando mostrarle el respeto por su prestigiosa carrera. El lugar elegido, las salas del Real Alcázar sevillano, es un lugar privilegiado para un gran artista.

La obra pictórica de Luis Gordillo se conforma en los años sesenta recogiendo tres influencias básicas: el informalismo, el arte Pop y el geometrismo. Con estos elementos, algunos contradictorios, configura un estilo, ya propio, en los setenta que ha tenido una fuerte influencia sobre artistas de las siguientes generaciones. Ha utilizado la fotografía desde los años setenta y posteriormente el ordenador como maquinaria de disección y análisis del proceso pictórico.

La elección de las “Cabezas” de Luis Gordillo, como argumento troncal de la exposición, responde al deseo de mostrar una de las temáticas más constantes en la trayectoria del artista. A veces en primer plano y en ocasiones sumergidas entre sus múltiples propuestas, las “Cabezas” siempre han acabado por aflorar a la superficie de tramo en tramo, como tomando aire, para después volver a permanecer en letargo hasta otro posterior despertar.

Esta línea queda patente en la selección de piezas que la exposición propone. Junto con el gran bloque de sus primeras “Cabezas”, realizadas a mediados de los años sesenta, y que suponen una aportación histórica al pop español, se mostrarán aquellas otras, igualmente carismáticas, que desarrolló durante los años setenta y ochenta, como el Trío gris y vinagre y Serie Luna. Apartado especial merecen igualmente las creadas en las últimas décadas, en las que de nuevo vuelven a surgir, de tanto en tanto, esas cabezas llenas de fuerza y con todos los registros del lenguaje pictórico de Luis Gordillo. La última obra de esta exposición, terminada hace escasos meses, ¿Es esto el futuro?, refleja toda la complejidad irónica y riqueza de su planteamiento artístico.

Abarcando los últimos cincuenta años, Cabezas. Luis Gordillo en el Alcázar se centra en el uso del rostro humano y humanoide como un medio para explorar las preocupaciones de largo alcance. Convincente y estimulante, su trabajo pone ideas en juego sobre el psicoanálisis, la historia, el voyeurismo, la sexualidad o la violencia. De esta forma, reflexionando sobre sí mismo, Gordillo nos pone ante el difícil dilema de mirarnos y sentirnos ante el espejo de nuestras vidas.