Exposiciones

Tesoros ocultos: Los manuscritos iluminados más valiosos de Europa.

Tesoros ocultos: los manuscritos iluminados más valiosos de Europa
Sala Cantarera, Real Alcázar de Sevilla
7 mayo – 14 junio 2015

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Acorde con el nivel artístico e histórico de un monumento como el Real Alcázar de Sevilla, la recién restaurada sala Cantarera se abrirá al público como templo de la cultura universal.

Sus zócalos de azulejería acogerán el arte y el saber más refinado de la Europa medieval y el mundo árabe que lindaba con sus fronteras. Del 7 de mayo al 14 de junio de 2015 habitarán este espacio más de una veintena de clones de los códices más valiosos que se pintaron entre los siglos X y XVI.

Los originales de estos tesoros bibliográficos se conservan, ocultos de la mirada del gran público, en los grandes museos y bibliotecas del mundo: Metropolitan Museum of Art y Morgan Library & Museum, en Nueva York, Huntington Library, en San Marino (California), British Library, en Londres, Bibliothèque nationale de France, en París, Biblioteca Nacional de Rusia, en San Petersburgo, Arquivo Nacional da Torre do Tombo, en Lisboa, Museo Arqueológico Nacional, en Madrid, etc.

El mundo oriental se desplegará ante nuestros ojos a través del Libro de la Felicidad, una compilación de distintos tratados de índole científica y astrológica en torno al concepto de Felicidad. Esta genialidad, encargada por el Sultán Murad III, contemporáneo de Felipe II, es el códice iluminado más fastuoso conocido del mundo islámico.

El legado de la medicina árabe se muestra en todo su esplendor en el Tacuinum Sanitatis, cuyas tablas de salud, muy difundidas durante la Edad Media, fueron escritas por el médico cristiano nacido en Bagdad Ibn Butlân.

manuscritos-1Encontrándonos en Sevilla, centro neurálgico de los viajes al Nuevo Mundo, no podía faltar un reflejo de la epopeya más apasionante de la historia de la Humanidad, los Descubrimientos. Se podrán contemplar los tres atlas más importantes que se conservan de una época en que el mundo conocido estaba en continua expansión: el Atlas Miller, el Atlas Vallard y el Atlas Universal de Fernão Vaz Dourado.

Volverá al Real Alcázar el Breviario de Isabel la Católica, obra que a finales del s. XV acompañó a la reina Isabel en algunos de los momentos más felices de su vida, vividos en las estancias de este insigne palacio. Se trata del breviario más suntuoso jamás pintado para un monarca europeo. Esta obra maestra se realizó para conmemorar los principales éxitos de su gobierno: el matrimonio de sus hijos Juan y Juana con los del Emperador Maximiliano de Austria, la Conquista de Granada y el Descubrimiento de América.
Entre los tesoros de esta exposición se encuentra también el Libro del caballero Zifar, la primera novela escrita en castellano, predecesora de El Quijote. Únicamente existen dos manuscritos de esta obra, y su primera edición impresa se realizó en Sevilla, en 1512. El códice que se podrá admirar en la Sala Cantarera corresponde al ejemplar más fastuoso, ricamente iluminado por encargo de Enrique IV de Castilla.
La Biblia de San Luis, considerada el monumento bibliográfico más importante de la historia de la Humanidad por sus 4.887 pinturas diferentes, ejerció tal fascinación sobre Alfonso X el Sabio, que el monarca estableció que sólo los reyes tenían dignidad suficiente para hojearla. La Biblia de San Luis, hasta hace muy poco expuesta en la Conciergerie de París como estrella de la gran exposición que organizó el Gobierno francés para conmemorar el 800 aniversario del nacimiento de Luis IX, podrá ser ahora admirada en la capital andaluza.

Viajaremos a los orígenes de nuestra cultura a través de los llamados Beatos, cuyo texto, los “Comentarios al Apocalipsis” escritos por el monje Beato en el año 776, se copió durante más de cinco siglos y se iluminó con escalofriantes miniaturas que, con el paso del tiempo, se convirtieron en piezas maestras dentro del arte hispánico. Formarán parte de esta exposición los cinco Beatos más relevantes que existen: el Beato de Silos, el Beato de San Pedro de Cardeña, el Beato de San Andrés de Arroyo, el Beato de Fernando I y Doña Sancha y el Beato de San Salvador de Tábara.

Completará la muestra una selección exquisita de libros de horas, libros bíblicos y un conjunto de variadas temáticas entre las que se incluye la ciencia, la alquimia, la literatura, la sexología, etc.

En definitiva, si hiciésemos una lista de los 10 manuscritos iluminados más importantes que se conservan, probablemente 8 de ellos estarían presentes en el Real Alcázar de Sevilla.

Exposición “Modernismo y Modernidad”, del Museo ABC.

EXPOSICIÓN 28 DE FEBRERO / 26 DE ABRIL 2014

Eulogio Varela, el genio olvidado

Inspirador de Juan Gris o de Pablo Picasso; impulsor en nuestro país de las corrientes estéticas que inundaban el continente europeo en las primeras décadas del siglo XX; diseñador, ilustrador, pintor, decorador… un hombre del Renacimiento en la época del automóvil. Eulogio Varela, sin duda fue el gran referente del modernismo madrileño en su rama más internacional. Un maestro en la Europa de entreguerras, con un gran número de seguidores fuera de nuestras fronteras, hoy relegado en un rincón de nuestra memoria.

Bajo el título Modernismo y Modernidad, el Museo ABC, que custodia gran parte de su obra, presenta la mayor exposición que se ha dedicado a uno de los creadores más relevantes de nuestro país. Es el momento de descubrir a un gran y desconocido artista.

Eulogio Varela (1868, El Puerto de Santa María, Cádiz – 1955, Cercedilla, Madrid) ejemplificó la existencia de un Modernismo madrileño desde el campo –siempre experimental– del dibujo en su vertiente más cosmopolita. Sus diseños se ubicarían en la línea del Arts & Crafts de William Morris, Walter Crane o John Ruskin e incluso en experiencias postreras como las del Darmstadt alemán, en ese intento utópico por unir arte, artesanía y diseño.

Fue un artista polifacético que no sólo destacó en la pintura, sino que fue un consumado ilustrador y un portentoso diseñador gráfico y de piezas de decoración, sin olvidar su labor pedagógica y teórica que ayudó a realzar su nombre.

En 1898 comienza su colaboración con la revista Blanco y Negro convirtiéndose en uno de sus artistas más relevantes y más duraderos. Su primer dibujo publicado para la revista fue El criado del centurión, del 1 de abril de 1899, en el número 413. Esta revista fue su gran plataforma de despegue. Una colaboración que tiene su auge en las primeras décadas del siglo que acababa de nacer y que se apaga con la llegada de la Guerra Civil.

Fruto de esa colaboración, la Colección ABC custodia casi un millar dibujos originales donde abundan ilustraciones pero también diseños de caligrafías, adornos o mobiliario. Esta muestra tiene como objetivo poner en valor a un gran artista, rescatarlo del olvido y mostrar, por primera vez, sus dibujos y diseños como mejor ejemplo de una trayectoria única e irrepetible.

PRIMEROS AÑOS

Es Valladolid a donde la familia se ha trasladado desde su Cádiz natal, donde termina el bachillerato con sobresaliente e inicia estudios de ciencias naturales —el tifus le impide terminarlos—. Es también en la ciudad castellana donde se arranca su carrera como artista asistiendo a la Escuela de Bella Artes. Una formación que continúa en la de San Fernando de Madrid. Instalado en la capital, Varela se casa en 1896 y se erige en el mejor representante del Modernismo gráfico con una huella clara del artista checo Alphonse Mucha, a pesar de intercalar dibujos costumbristas con otros de referencia específica del art nouveau.

Trabaja para varias revistas -La Ilustración Española y Americana, Madrid Cómico, Helios, revista Moderna,…-, monta su propio taller en el número 130 de la calle Hortaleza, consigue plaza de ayudante meritorio en la Escuela de Artes e Industria e inicia el sano ejercicio de acumular premios como la primera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1908. Repetirá en 1913.

UN ESTILO ÚNICO

En esencia, el modernismo que representaba, chocaba con el catalán -más imbuido en lo ideológico y tradicional-. Pero fueron sus múltiples viajes a Roma y a París los que le dotaron de un bagaje visual y estético enorme, al que habría que sumar el influjo formal y su manera de interpretar el Modern Style y el Prerrafaelismo anglosajón de los ilustradores catalanes como Alejandro de Riquer, Gaspar Camps, Gaspar Homar o el valenciano José Mongrell.

Con galardones obtenidos en los certámenes internacionales más prestigiosos del momento (Múnich, Viena…), fue un abierto discípulo de aquellas nuevas formas provenientes de Alemania o Francia. Su trazo reflejaba dos tipos de estilo(con todas sus variantes y eclecticismos) que en ocasiones coexistían por diversas razones en la misma época e incluso en los mismos números donde aparecían.

Por una parte, un estilo costumbrista, realista, narrativo y anecdótico, ligado a textos y poemas de autores coetáneos, donde usaba una pincelada libre de sesgo postimpresionista y técnicas más pictóricas normalmente (aunque también trabajó en tinta alguna escena de este tipo) como la témpera, aguada, acuarela, gouache o pastel.

Por otra parte, un estilo art nouveau, modernista, ecléctico, lúdico, heteróclito y complejo, próximo a la vez al prerrafaelismo inglés, al estilo Sezession vienés, al grafismo de las revistas alemanas del Jugendstil y del norte de Europa así como al foco de modernidad catalana, de Juan Gris, Xaudaró, Casas,etc…

Estas dos fueron las estéticas que Varela repitió constantemente y de manera monocorde durante toda su obra en la revista, salpicadas de los medievalismos o neohistoricismos tan del gusto de la ilustración del momento.

Su gran hazaña fue la de introducir un nuevo estilo tan decorativo y atrevido en un ámbito tan anquilosado como el madrileño en plena época de la Restauración.

En sus últimos años compagina sus colaboraciones en la prensa con clases en las Escuelas de Artes y Oficios

—fue nombrado profesor de término en 1922— donde desarrolla una labor teórica y pedagógica. Publicaría dos obras teóricas fundamentales: Temas de composición decorativa, que le otorgaría prestigio internacional -se publicó en francés e inglés- y La letra y su teoría constructiva, que no vio la luz hasta 1963, 8 años después de su muerte.

SOBRE LA MUESTRA

«Fríamente amable, deudor de la línea, seco, amante de los entresijos florales y de lo simétrico en lo asimetrico, tan formalista como formulista, pomposo, estetizante y d’annunciano», según el crítico e historiador Juan Manuel Bonet, la muestra Eulogio Varela. Modernismo y Modernidad es un recorrido por su obra.

La muestra que acoge el Museo ABC reúne piezas que viajan desde el costumbrismo al realismo al Art Nouveau. Encontramos la influencia japonesa, germana y vienesa, los simbolistas prerrafaelistas ingleses, las temáticas wagnerianas y su interés por el mediavalismo. Hay hueco para lo fantástico lo esotérico, lo religioso y lo exótico, para la naturaleza…

 Pero, entre los temas que podemos encontrar en la exposición destacan la mujer y sus imágenes como esencia de modernidad, disfrutando de su nuevo rol social o, en forma de carteles, como reclamo publicitario de una nueva sociedad basada en lo comercial. También hay escenas inspiradas en la vida burguesa, sus ocios y sus preocupaciones, su hipocresía…

Asimismo descubrimos pequeñas joyas modernistas en forma de diseños de muebles o útiles de la vida moderna,… la utopía del arte dentro de la vida burguesa para rehacerla a su modo.

La exposición termina con el Varela diseñador de orlas, letras capitales, colofones, mongramas, caligrafías, rúbricas,….

Toda la exposición goza de una gran riqueza de juegos visuales y estéticos que llegan a convivir en los mismos años con una normalidad asombrosa. Varela no fue sólo un mero seguidor de Mucha sino un estudioso de múltiples lenguajes que combinó con enorme facilidad en el mismo lapso de tiempo.

 

Inauguración de la Exposición “Modernismo y Modernidad”. Eulogio Varela, el genio andaluz olvidado.

En el día de ayer fue inaugurada la Exposición “Modernismo y Modernidad”.Eulogio Varela, el genio andaluz olvidado.

Eulogio Varela (1868, El Puerto de Santa María, Cádiz- 1955. Crecida, Madrid) ejemplificó la existencia de un Modernismo desde el campo -siempre experimental- del dibujo en su vertiente más cosmopolita. Sus diseños se ubicarían en la línea del Arts & Drafts de William Morris, Walter Crane o John Ruskin e incluso en experiencias postreras como las de Darmstadt alemán, en ese intento utópico por unir arte, artesanía y diseño.

La muestra que acoge el Real Alcázar reúne piezas que viajan desde el costumbrismo al realismo al Art Nouveau.  Encontramos la influencia japonesa, germana y vienesa, los simbolistas prerrafaelistas ingleses, las temáticas wagnerianas y su interés por el mediavalismo. Hay hueco para lo fantástico lo esotérico, lo religioso y lo exótico, para la naturaleza.

Pero, entre los temas que podemos encontrar en la exposición destacan mujer y sus imágenes como esencia de modernidad, disfrutando de su nuevo rol social o, en forma de carteles, como reclamo publicitario de una nueva sociedad basada en lo comercial. También hay escenas inspiradas en la vida burguesa, sus ocios y sus preocupaciones, su hipocresía,…

Toda la exposición goza de una gran riqueza de juegos visuales y estéticos que llegan a convivir en los mismos años con una normalidad asombrosa. Varela no fue sólo un mero seguidor de Mucha sino un estudioso de múltiples lenguajes que combinó con enorme facilidad en el mismo lapso de tiempo.

REAL ALCÁZAR. Patio de Banderas, s/n. 41004.

28 DE FEBRERO/26 DE ABRIL 2015

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Inaugurada la exposición de la Fundación Sevillana Endesa en el Real Alcázar de sevilla.

La exposición, inaugurada ayer por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y el presidente de la Fundación Endesa, Antonio Pascual, la conforman 56 obras de artistas tan reconocidos como valorados, entre ellos Eduardo Chillida, Fernando Zóbel, Luis Gordillo, José Guerrero, Rafols Casamada, Francisco Molina, Canogar, Manolo Valdés, Francisco Cortijo, Hernández Pijoán, Juan Romero, Joaquín Sáenz o Francisco Cuadrado. Hay pinturas, grabados y esculturas representativas de las corrientes artísticas de los últimos setenta años.

Enrique Valdivieso, catedrático de Historia del Arte, patrono de la Fundación Sevillana Endesa y comisario de la exposición, explicó que la exposición muestra parte de la colección de obras de arte que llegan a la Fundación bien a través de los premios de otoño de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, que patrocina desde 1956 y que le entrega la obra que haya logrado el segundo premio, o bien a través de la adquisición o encargo directo al artista.

La muestra estará abierta hasta el próximo 21 de febrero y ese día se espera que estén presentes en ella muchos de los artistas que darán a conocer su visión de las obras junto a investigadores de la Universidad de Sevilla.