Exposiciones

Inauguración de la Exposición “Modernismo y Modernidad”. Eulogio Varela, el genio andaluz olvidado.

En el día de ayer fue inaugurada la Exposición “Modernismo y Modernidad”.Eulogio Varela, el genio andaluz olvidado.

Eulogio Varela (1868, El Puerto de Santa María, Cádiz- 1955. Crecida, Madrid) ejemplificó la existencia de un Modernismo desde el campo -siempre experimental- del dibujo en su vertiente más cosmopolita. Sus diseños se ubicarían en la línea del Arts & Drafts de William Morris, Walter Crane o John Ruskin e incluso en experiencias postreras como las de Darmstadt alemán, en ese intento utópico por unir arte, artesanía y diseño.

La muestra que acoge el Real Alcázar reúne piezas que viajan desde el costumbrismo al realismo al Art Nouveau.  Encontramos la influencia japonesa, germana y vienesa, los simbolistas prerrafaelistas ingleses, las temáticas wagnerianas y su interés por el mediavalismo. Hay hueco para lo fantástico lo esotérico, lo religioso y lo exótico, para la naturaleza.

Pero, entre los temas que podemos encontrar en la exposición destacan mujer y sus imágenes como esencia de modernidad, disfrutando de su nuevo rol social o, en forma de carteles, como reclamo publicitario de una nueva sociedad basada en lo comercial. También hay escenas inspiradas en la vida burguesa, sus ocios y sus preocupaciones, su hipocresía,…

Toda la exposición goza de una gran riqueza de juegos visuales y estéticos que llegan a convivir en los mismos años con una normalidad asombrosa. Varela no fue sólo un mero seguidor de Mucha sino un estudioso de múltiples lenguajes que combinó con enorme facilidad en el mismo lapso de tiempo.

REAL ALCÁZAR. Patio de Banderas, s/n. 41004.

28 DE FEBRERO/26 DE ABRIL 2015

Sin título-2

Inaugurada la exposición de la Fundación Sevillana Endesa en el Real Alcázar de sevilla.

La exposición, inaugurada ayer por el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, y el presidente de la Fundación Endesa, Antonio Pascual, la conforman 56 obras de artistas tan reconocidos como valorados, entre ellos Eduardo Chillida, Fernando Zóbel, Luis Gordillo, José Guerrero, Rafols Casamada, Francisco Molina, Canogar, Manolo Valdés, Francisco Cortijo, Hernández Pijoán, Juan Romero, Joaquín Sáenz o Francisco Cuadrado. Hay pinturas, grabados y esculturas representativas de las corrientes artísticas de los últimos setenta años.

Enrique Valdivieso, catedrático de Historia del Arte, patrono de la Fundación Sevillana Endesa y comisario de la exposición, explicó que la exposición muestra parte de la colección de obras de arte que llegan a la Fundación bien a través de los premios de otoño de la Real Academia de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría, que patrocina desde 1956 y que le entrega la obra que haya logrado el segundo premio, o bien a través de la adquisición o encargo directo al artista.

La muestra estará abierta hasta el próximo 21 de febrero y ese día se espera que estén presentes en ella muchos de los artistas que darán a conocer su visión de las obras junto a investigadores de la Universidad de Sevilla.

Medio siglo de mecenazgo Cultural. La colección artística de la Fundación Sevillana ENDESA.

Del 19 de enero al 21 de febrero, 2015.

Horario: De lunes a domingo: 10:00-20:00 h. entrada gratuita.

Desde su creación, hace 25 años, la Fundación Sevillana Endesa ha llevado a cabo una intensa actividad en favor de la protección, conservación, puesta en valor y difusión del Patrimonio Cultural. Fruto de esta labor de patrocinio es la Exposición que presentamos, en la que se muestra, por primera vez, la colección artística atesorada por la Fundación.

La Colección de la Fundación Sevillana Endesa posee unas características singulares que le otorgan una personalidad propia. Ello se debe a que ha sido conformada a través del mecenazgo desarrollado por la Fundación, y no a través de los habituales canales del coleccionista artístico. en este sentido, dos circunstancias han influido en la configuración de la naturaleza distintiva de la Colección: en primer lugar, su origen no estuvo determinado por el objetivo institucional de crear una colección corporativa; en segundo lugar, su constitución no se ha basado en adquisiciones en el mercado, sino que sus obras proceden, en gran medida, de certámenes artísticos dirigidos a artistas noveles, celebrados desde mediados del S.XX a la actualidad. Estos dos aspectos han moldeado el perfil de la colección, que se caracteriza por la heterogeneidad de las piezas que la integran y por su especialización en arte español de los últimos  sesenta años.

La exposición muestra, en la primera parte, las obras de la Colección procedentes del Premio que la entidad ha patrocinado, desde mediados del S.XX, en la Exposición de lOtoño de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla. Se muestran 31 obras, realizadas entre 1956 y 2014, que son representativas de los contextos artísticos vigentes en las distintas ediciones del certamen.

La segunda parte de la Exposición presenta una selección de las pinturas y de la obra gráfica adquiridas por la Fundación, en las que están representados relevantes artistas españoles de la segunda mitad del S.XX, como Fernando Zabel, Francisco Molina, José Guerrero, Francisco cortijo o Chillida.

Por último, es importante señalar que , junto al valor artístico de la Colección, la aportación más relevante la Fundación Sevillana Endesa ha sido promover, a través de sus iniciativas de mecenazgo y apoyo al arte contemporáneo, el talento creativo de varias generaciones a artístas.

Cabezas. Luis Gordillo en el Alcázar.

El Alcázar analiza los vínculos entre arte y vida en la obra de Luis Gordillo.

Hace ahora casi diez años, la exposición Pre-Gordillo goes to Paris se convirtió en uno de los primeros homenajes de la ciudad natal al artista. La muestra fue considerada como “un acontecimiento pictórico en la ciudad”, pues permitía poner en valor más de 150 obras realizadas por el artista en su primera época.

Ahora, una década después, Sevilla vuelve a plantear una exposición de Luis Gordillo intentando mostrarle el respeto por su prestigiosa carrera. El lugar elegido, las salas del Real Alcázar sevillano, es un lugar privilegiado para un gran artista.

La obra pictórica de Luis Gordillo se conforma en los años sesenta recogiendo tres influencias básicas: el informalismo, el arte Pop y el geometrismo. Con estos elementos, algunos contradictorios, configura un estilo, ya propio, en los setenta que ha tenido una fuerte influencia sobre artistas de las siguientes generaciones. Ha utilizado la fotografía desde los años setenta y posteriormente el ordenador como maquinaria de disección y análisis del proceso pictórico.

La elección de las “Cabezas” de Luis Gordillo, como argumento troncal de la exposición, responde al deseo de mostrar una de las temáticas más constantes en la trayectoria del artista. A veces en primer plano y en ocasiones sumergidas entre sus múltiples propuestas, las “Cabezas” siempre han acabado por aflorar a la superficie de tramo en tramo, como tomando aire, para después volver a permanecer en letargo hasta otro posterior despertar.

Esta línea queda patente en la selección de piezas que la exposición propone. Junto con el gran bloque de sus primeras “Cabezas”, realizadas a mediados de los años sesenta, y que suponen una aportación histórica al pop español, se mostrarán aquellas otras, igualmente carismáticas, que desarrolló durante los años setenta y ochenta, como el Trío gris y vinagre y Serie Luna. Apartado especial merecen igualmente las creadas en las últimas décadas, en las que de nuevo vuelven a surgir, de tanto en tanto, esas cabezas llenas de fuerza y con todos los registros del lenguaje pictórico de Luis Gordillo. La última obra de esta exposición, terminada hace escasos meses, ¿Es esto el futuro?, refleja toda la complejidad irónica y riqueza de su planteamiento artístico.

Abarcando los últimos cincuenta años, Cabezas. Luis Gordillo en el Alcázar se centra en el uso del rostro humano y humanoide como un medio para explorar las preocupaciones de largo alcance. Convincente y estimulante, su trabajo pone ideas en juego sobre el psicoanálisis, la historia, el voyeurismo, la sexualidad o la violencia. De esta forma, reflexionando sobre sí mismo, Gordillo nos pone ante el difícil dilema de mirarnos y sentirnos ante el espejo de nuestras vidas.