Libros

El Alcázar de Sevilla: reflexiones sobre su origen y transformación durante la Edad Media (Memoria de Investigación Arqueológica 2000 – 2005)

 

Número de Edición: 1aLugar de Publicación: Sevilla

Fecha de Publicación: 2010

Editor/es: Consejería de Cultura

ISBN: 978-84-8266-966-3

Precio: 35,00 €

Categoría: Bienes Culturales

http://www.juntadeandalucia.es/cultura/libreriavirtual/


 

El Proyecto de Investigación, cuyos resultados aquí exponemos, se ha desarrollado entre 2000 y 2005, asumiendo como objetivo principal la realización de un programa de actuaciones arqueológicas destinado al conocimiento evolutivo del complejo arquitectónico al que denominamos “Alcázar de Sevilla”. El estudio de cada fase constructiva ha permitido abrir diversas vías de investigación cuya trascendencia rebasan lo puramente arquitectónico y particular, para afectar de manera sustancial al estudio arqueológico del ámbito urbano hispalense. Hasta el presente, salvo estudios sistemáticos sobre pequeños edificios históricos, la incorporación de la Arqueología al análisis de los Conjuntos Arquitectónicos ha venido de la mano de operaciones de rehabilitación en cuyo seno se ha dado cabida a investigaciones más o menos profundas desde la óptica histórica. Nuestro estudio ha supuesto una oportunidad histórica desde el punto de vista local en cuanto a las posibilidades de conocimiento intensivo de la topografía urbana, pero sobre todo metodológica, en el sentido de materializar de una manera racional las distintas vías teóricas desarrolladas en los últimos años en Sevilla referentes a la Arqueología aplicada a los edificios históricos. No se debe confundir al Alcázar con un edificio histórico más; de hecho se trata de una verdadera acrópolis militar y palatina que comprende diferentes palacios y defensas urbanas aún en pie. El carácter especial de este complejo está reforzado por el hecho de su preminencia jerárquica a nivel arquitectónico desde el siglo XI hasta el siglo XVI, dentro de la península; fue palacio del principal reino taifa español, sede del majzen en la capital del imperio almohade, palacio-sede de la monarquía castellana durante la Baja Edad Media, Casa del Rey durante la Edad Moderna, etc… En definitiva, tanto a nivel edilicio como artístico éste conjunto aparentemente desordenado representa la vanguardia edilicia del último milenio. Al investigarlo iniciamos una política de ordenación arqueológica de gran parte de la ciudad, dando un primer paso de gigante que ya ha comenzado a dar frutos. No debe olvidarse que el subsuelo del Alcázar encierra, de manera hasta ahora inalterada, una gran parte de las claves topográficas y ocupacionales de la ciudad antigua y es por ello que se han incorporado al análisis general toda una gama de estudios multidisciplinares como la geoarqueología o los estudios paleobiológicos, centrados principalmente en las fases históricas no representadas en alzado. Las cuestiones prioritarias planteadas en nuestro programa fueron de tipo histórico-urbanísticas y constructivas. Algunas han ido resolviéndose parcialmente durante los últimos años de trabajo, sobre todo la excavación en el Patio de la Montería, el estudio prospectivo de alzados, las vigilancias de obra y los sondeos estratigráficos, también los análisis del Jardín de las Doncellas y de la Portada de la Montería, pero en su mayor parte no han hecho más que acrecentar el interés y las posibilidades de la investigación. La conservación de los restos, incluso su puesta en valor, no sólo se han considerado esenciales en la concepción del trabajo, sino que han sido prioritarias por parte del Patronato del Alcázar, que ha aportado técnicos especializados en las diversas materias de la conservación en virtud de su política de mantener y restaurar, o al menos consolidar gran parte de lo hallado, considerando el patrimonio arqueológico como uno de los principales valores del conjunto. Presentamos pues un ciclo de actuaciones materializadas en trece memorias científicas, dos monografías y una veintena de publicaciones que resume nuestros hallazgos; por otro lado concluye un período de recuperaciones como la de la Primitiva Puerta del alcázar islámico, el Patio de las Doncellas, la Puerta de Djahwar, así como de numerosos materiales constructivos, cerámicos o numismáticos que han venido a incrementar el patrimonio del alcázar y de la ciudad.