Visitas nocturnas teatralizadas

El Real Alcázar de Sevilla estrena  un ciclo de visitas nocturnas teatralizadas que están dedicadas específicamente al pintor Bartolomé Esteban Murillo.

Con ellas, el monumento «enriquece» la programación oficial concebida por el Ayuntamiento para la conmemoración del IV centenario del nacimiento del genial artista (Año Murillo).

Las visitas estarán representadas por la Compañía Teatro Clásico de Sevilla.

El delegado municipal de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo, Antonio Muñoz, asistió este pasado martes por la tarde al ensayo general de la representación en un monumento, el Real Alcázar, que ya de por sí está incorporado al itinerario «Tras los pasos de Murillo».

Si bien el pintor no realizó ningún cuadro para este conjunto palaciego, su producción artística está estrechamente relacionada con el mismo y, además, en él se conserva una de sus pinturas: «San Francisco Solano y el toro», ejecutada por el artista para el Convento de San Francisco.

El dramaturgo Alfonso Zurro es autor del texto de ficción utilizado por la compañía Teatro Clásico de Sevilla, dirigida por Juan Motilla, para estas visitas teatralizadas, dedicadas a Murillo.

La representación transcurre por el Patio de la Montería con «El joven Murillo». Corre el año 1633, y al joven Bartolomé Esteban Murillo, de 15 años, le ha sido denegada la marcha a América. Acude alCorral de Comedias de la Montería, donde trabaja como cómico un familiar suyo, el cual le solicitará pintar teloncillos y otros artificios para el teatro -el Palacio del Rey Don Pedro-.

En 1729, Felipe V y su corte se instalan en el Alcázar, done transcurre la acción de «Comprar murillos». Es el llamado lustro real de Sevilla. La reina, Isabel de Farnesio, coleccionista de arte, sabe que en las Colecciones Reales no poseen ninguna obra de Murillo, al que admira. Y ahora que está en Sevilla, va a intentar comprar todos los cuadros de él que le sean posible- y finalizará en torno a los Jardines y el Palacio Gótico, donde tendrá lugar la representación de «La exposición de murillos».

En el año 1767, Pablo de Olavide es enviado por Carlos III a Andalucía para proyectos de colonización y de culturización. Olavide, instalado en el Alcázar, organiza a menudo tertulias al modo francés que adquieren fama y renombre. En el año 1774, estando ya cerca el primer centenario de la muerte de Murillo, planea para la fecha una gran exposición de sus cuadros en el Alcázar.

Los personajes que aparecen en la visita son Silvestre Galán, actor del corral de comedias de la Montería; Leandra de Salvia, actriz del corral de comedias de la Montería; la Duquesa de Arcos, dama de compañía de la reina; la reina Isabel de Farnesio, esposa del rey Felipe V; el músico Pablos de Marchena; la bailarina Julianita «La Tormentas»; la marquesa de Villanueva, importante dama de la nobleza sevillana; Pablo de Olavide, asistente real en Sevilla; y la bailarina italiana Marcella Perinnia, además del propio pintor Bartolomé Esteban Murillo.

Atractivo cultural

«Sin duda, una obra de gran atractivo que nos retrotrae a la época del pintor con un texto expreso para su representación en este entorno monumental y paisajístico de gran belleza como es el Real Alcázar. Es un ejemplo más de la programación cultural propia del monumento, que enriquece la agenda cultural de la capital al tiempo que se enmarca en la estrategia del Ayuntamiento para acercar el conjunto palaciego a los sevillanos y a las familias», ha comentado Antonio Muñoz.

En su recorrido por jardines y palacios, se juega con la luz y sus reflejos sobre elementos arquitectónicos y decorativos y un espectáculo audiovisual en los Baños de Doña María de Padillaproyecta cuadros y personajes de las pinturas de Murillo sobre sus paredes, arcos y agua.

Las visitas arrancan este jueves, día 1 de marzo, con cuatro pases diarios los jueves y viernes entre las 21,00 y 22,30 horas, y con reservas exclusivamente a través de la WEB. Son 45 personas por turno, a un precio único de 14 euros. El ciclo continuará hasta finales del mes de octubre.